El régimen chino ha intensificado los controles con vigilancia permanente frente a sus domicilios mientras Pekín se prepara para el 37.º aniversario de la masacre de 1989
Bajo el argumento de la «compasión», advierte la autora, se han impulsado políticas que terminan agravando problemas sociales como la indigencia, la delincuencia, la drogadicción, la educación deficiente y el fraude con fondos públicos