INFILTRACIÓN DEL PCCH EN OCCIDENTE

¿Deepseek o deepfake? Qué pensar de la última inteligencia artificial de China

febrero 4, 2025 16:08, Last Updated: febrero 19, 2025 9:54
By Michael Wilkerson

La Revolución Industrial del siglo XIX avanzó impulsada por una nueva tecnología: los ferrocarriles. En 1890, se recaudaron aproximadamente 10 mil millones de dólares (334.000 millones de euros hoy día) para apoyar a la industria ferroviaria mediante ofertas públicas de acciones. Estamos experimentando una burbuja especulativa similar con el desarrollo de la última tecnología transformadora: la inteligencia artificial (IA).

El ferrocarril permitió transportar por tierra grandes volúmenes de mercancías por rutas antes peligrosas, a través de largas distancias y con rapidez. A mediados de siglo, el ferrocarril se había convertido en el mayor sector de inversión especulativa, atrayendo capital privado, bancos, sociedades de inversión y gobiernos.

Algunas de estas jóvenes empresas eran fraudulentas y nunca construyeron ni colocaron un solo kilómetro de vía. Otras, aunque legítimas, crecieron excesivamente y se sobre endeudaron. Con una demanda insuficiente y un exceso de competidores, les resultaba difícil rentabilizar sus inversiones. En 1890, alrededor de la mitad de las empresas que habían financiado más de 50 años de locura ferroviaria habían quebrado.

El pánico de 1893 en Estados Unidos acabó con muchas otras en un solo año.

El sector fue salvado por un consorcio bancario, con la ayuda del financiero J.P. Morgan, que impuso agrupaciones y monopolios.

Actualmente estamos viviendo una burbuja especulativa similar en el desarrollo de la IA. Aunque es difícil obtener cifras precisas, la inversión acumulada en el sector se sitúa ya fácilmente en los cientos de miles de millones de dólares. Las empresas dedicadas a la IA generaron la gran mayoría de las ganancias en términos de beneficios y valor de mercado en 2024. Los inversores han acudido en masa a todo lo relacionado con esta nueva tecnología.

Los «Siete Magníficos» (Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Nvidia, Tesla, Meta) vieron aumentar sus beneficios un 33% en 2024. Excluyendo a estas siete grandes tecnológicas, todas ellas relacionadas con la IA, las otras 493 empresas del S&P 500 solo aumentaron sus beneficios un 4%. Solo en el cuarto trimestre, las ganancias de valor de mercado de los Siete Magníficos supusieron más del 100% de los beneficios del S&P 500, lo que significa que el resto perdió valor de mercado.

Donald Trump anunció recientemente el lanzamiento de Stargate, una iniciativa del sector privado que promete una inversión de 500.000 millones de dólares en infraestructuras de IA. Nvidia, el principal proveedor de semiconductores específicos para IA -un componente clave de la tecnología de IA-, se ha convertido en la tercera empresa del mundo por capitalización bursátil, con unos 3,3 billones de dólares de valor de mercado a finales de 2024.

Sin embargo, el 27 de enero de este año, Nvidia perdió 600.000 millones de dólares de valor de mercado en un solo día, la mayor pérdida de valor de mercado jamás registrada por una empresa. Otras empresas tecnológicas vinculadas al sector de la IA también han sufrido importantes pérdidas de valor de mercado. El Philadelphia Semiconductor Index, un indicador de la inversión en IA en EE. UU., cayó más de un 9%, la mayor caída en un solo día desde el pánico de Covid-19 de marzo de 2020. Incluyendo a Nvidia, las pérdidas totales en valor de mercado superaron el billón de dólares.

Esta derrota fue causada por DeepSeek, una start-up china. DeepSeek presenta una IA avanzada que afirma funcionar a una pequeña fracción del coste y la potencia de procesamiento de datos de los competidores estadounidenses. DeepSeek se ha colocado rápidamente a la cabeza de las descargas en las tiendas de aplicaciones en línea, superando a operadores tradicionales como ChatGPT.

Los inversores estadounidenses temen que la llegada de DeepSeek ponga en entredicho la necesidad de una inversión masiva en inteligencia artificial y el dominio de empresas estadounidenses como Nvidia. Al igual que en el siglo XIX se entrecruzaron kilómetros de líneas de ferrocarril redundantes en una apropiación competitiva de tierras, existe el riesgo de que se abandonen decenas o incluso cientos de miles de millones de dólares de inversión en centros de datos y otras infraestructuras en favor de competidores más baratos y eficientes.

Sólo el tiempo dirá si la amenaza es real. Porque DeepSeek podría resultar no ser más que un deepfake bien orquestado.

Las capacidades de DeepSeek apenas están empezando a probarse y a compararse con los modelos estadounidenses de la competencia. Los observadores han señalado, sin embargo, que el momento de la presentación mundial de Deepseek (en la estela de Stargate) probablemente no sea casual, y que existe un deseo de desestabilizar el mercado. Al igual que con las polémicas que rodean a la empresa china de telecomunicaciones Huawei y a la empresa de redes sociales TikTok, ambas controladas por elementos del Partido Comunista Chino, han surgido preocupaciones sobre la implicación de Pekín en DeepSeek, señalando que podría ser un caballo de Troya para la recopilación de datos, la vigilancia y la censura por parte del gobierno.

El algoritmo de DeepSeek se niega, por ejemplo, a responder preguntas sobre el Partido Comunista Chino, Xi Jinping o Taiwán, lo que sugiere cierto grado de parcialidad en el tratamiento de la información. Estas y otras cuestiones significan que DeepSeek podría enfrentarse en última instancia a importantes obstáculos normativos en Estados Unidos y Europa.

No cabe duda de que la llegada de la IA tiene el potencial de crear un enorme valor y mejorar drásticamente la productividad. La cuestión es si este poder se concentrará en manos de unos pocos oligopolios monolíticos, como ha ocurrido a menudo con otras revoluciones tecnológicas, o si esta vez podría ser diferente.

Es probable que DeepSeek no sea la respuesta que esperamos, pero plantea la cuestión de un modelo más barato, menos intensivo en datos, más distribuido y descentralizado que podría ofrecer un futuro tecnológico más democrático. Las tecnologías de cadena de bloques, como las que intentan implantar los desarrolladores de la comunidad Ethereum, pueden ser parte de la solución.

Como en todas las burbujas especulativas relacionadas con la tecnología -ferrocarriles, automóviles, radio, televisión, ordenadores o Internet-, habrá pocos ganadores y muchos perdedores. Elegir a los unicornios y rechazar a las mulas es una tarea difícil. Pero la especulación ciega sobre los Siete Magníficos y el miedo instintivo a que DeepSeek aniquile a sus competidores estadounidenses son probablemente dos reacciones igualmente desproporcionadas.

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en España y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.

Ver en lagranepoca.com
COMPARTIR